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19 jun 2015

Un articulo muy interesante que nos muestra el otro lado de la moneda!!

Recientemente se presentó en México un estudio sobre Fibromialgia en América Latina, realizado por el Laboratorio Pfizer y la firma de investigación Harris Interactive Inc. Según este estudio, que incluyó una muestra de 904 pacientes con fibromialgia y médicos de tres países latinoamericanos, la  FM afecta al 2% de la población de América Latina.

La fibromialgia es una enfermedad que provoca dolor constante en el tejido que une a los huesos con los músculos y cartílagos, llamado tejido conectivo.  Aparentemente este dolor aparece cuando las neuronas o células nerviosas que envían la señal de dolor hacia el cerebro están sobreexcitadas y multiplican la sensación dolorosa. Aunque su síntoma principal es el dolor prolongado y generalizado, usualmente es acompañado por trastornos del sueño, fatiga y depresión.  Hasta hoy no existe una prueba de laboratorio que permita diagnosticarla, lo que implica que el médico sólo cuenta con su conocimiento clínico y su habilidad para entrevistar al paciente como herramientas para identificar el padecimiento.
Antes de 1992 los médicos consideraban que, debido a que no se podía identificar ninguna lesión o inflamación en el cuerpo de las personas con este mal, podría tratarse de casos de hipocondría o malestar imaginario. En ese año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) concluyó que, aunque los instrumentos actuales no permitían registrar alguna alteración en el cuerpo del paciente, éste sí está sintiendo dolor intenso, como se probó en experimentos con encefalogramas muy especializados. 

Hoy se sabe que una de las características más comunes de la enfermedad son 18 puntos del cuerpo donde el paciente experimenta dolor, y además se tiene dificultad para moverse. Los puntos hipersensibles más frecuentes están localizados de manera bilateral en cuello, hombros, espalda, cadera, brazos y piernas; se incluyen seis puntos en hombros, espalda y cuello, cuatro puntos en la parte superior e inferior de las nalgas, cuatro puntos alrededor de las clavículas, dos en el antebrazo y dos cercanos a las rodillas.   El dolor presenta adicionalmente algunas características neuropáticas —comprobadas por medio de imágenes de resonancia magnética y la neurofisiología—como hormigueo, adormecimiento, ardor, pulsación y rigidez, además de sensibilidad alterada a estímulos que normalmente, en una persona sana, no causarían ninguna molestia.
Este es el primer estudio que documenta el impacto socioeconómico de la enfermedad en los pacientes.  “Entre el 47% y 67% de los pacientes con fibromialgia, faltaron al menos diez días a su trabajo a lo largo de un año, debido a los síntomas. En otros casos faltaron 40 días. En México y Brasil la mitad de los pacientes son capaces de trabajar sólo a veces y no ganan tanto como antes. Y cuando menos 59% reportaron que gastan una cantidad considerable de su dinero en atención médica”, expuso la doctora Patricia Salomón, directora médica en el área de dolor, de Pfizer Latinoamérica.  Todo esto sin contar las personas que han perdido su empleo debido a esta dolencia.
En esta misma conferencia, la doctora Lilia Andrade, reumatóloga del Centro Médico Nacional 20 de noviembre, del ISSSTE, explicó que aunque la fibromialgia se le clasifica dentro de la medicina, actualmente se le define como un “reumatismo extra-articular, asociado a síntomas como depresión, rigidez y trastornos del sueño”.  La Doctora Andrade añadió que este es un tipo de dolor que afecta a hombres y mujeres, pero 9 de cada 10 pacientes con fibromialgia son mujeres.
En México, Brasil y Venezuela las personas que padecen fibromialgia, llegan a consultar hasta siete médicos y tardan hasta cuatro años antes de recibir un diagnóstico preciso de su padecimiento.  También se tiene conocimiento de que aproximadamente el 14% de los médicos generales reconocen que saben poco o nada sobre la fibromialgia, por lo que es evidente que se requiere mejorar la capacidad de diagnóstico correcto y temprano.  Como los latinoamericanos que padecen fibromialgia deben pasar por varios médicos y esperar varios años para obtener la valoración correcta de su enfermedad, con frecuencia son estigmatizadas y se le tacha de exagerados o hipocondriacos y se asume que el origen de su dolencia se debe a un trastorno mental.  Debido a la falta de conocimiento, la fibromialgia plantea muchos desafíos tanto a médicos y pacientes en términos de diagnóstico y tratamiento.
Actualmente existen medicamente aprobados para el manejo de este mal, como antidepresivos, relajantes musculares y moduladores de la entrada de calcio a las células. Sin embargo, el tratamiento debe ser integral y debe incluir cambios en los hábitos de los pacientes, como dormir, realizar cierto tipo de ejercicios y los patrones respiratorios.
Aunque los especialistas en salud coinciden en que existen mecanismos para atender la enfermedad, el gran problema que hay que resolver es cómo realizar el diagnóstico más rápido para evitar años de sufrimiento a los pacientes que no saben cuál es el mal que padecen.

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