Translate

Mostrando las entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas

26 mar 2016

Errores que cometemos los pacientes con Fibromialgia

Hacer frente a los efectos de la fibromialgia puede ser, ya de por sí, lo suficientemente duro, pero hay ciertas cosas que los pacientes podemos hacer para mejorar nuestros síntomas. Es importante aprender lo que no se debe hacer con el fin de evitar crisis innecesarias. Evitar errores comunes puede ayudar a controlar mejor el dolor de la FM y otros síntomas.
Error #1 – No hacer un seguimiento del dolor
Las personas con fibromialgia tienen dolor constantemente. El problema es determinar cuándo ese dolor mejora o empeora. La mejor manera es llevar un diario del dolor. Cuando haces un seguimiento de tu dolor, descubres ciertos patrones que hacen mejorar o empeorar el dolor. Si puedes saber cuándo mejoras, puedes también averiguar lo que te hizo mejorar y qué hacer la próxima vez.
Error #2 – Tener muchas expectativas con los medicamentos
Sólo hay tres medicamentos que han sido aprobados por la FDA para su uso en la fibromialgia*. Estos medicamentos no son efectivos en todos los pacientes y vienen con su propio conjunto de efectos secundarios. Además, también pueden ser bastante caros. Por lo tanto, aprende a ser flexible. Puede que tengas que probarlos todos para obtener algún resultado o es posible que desees optar por tratamientos alternativos con el fin de evitar los efectos secundarios. Trabaja junto a tu médico para llegar a un buen plan de tratamiento. Este plan incluirá probablemente otras formas de tratamiento además de los medicamentos. El tratamiento de la fibromialgia no son sólo medicamentos, es un estilo de vida.

10 feb 2016

FIBROMIALGIA: BROTES ,(Mas bien llamados crisis)

Los brotes, a veces llamados crisis o recaídas, son una parte común y a menudo desmoralizadora de la enfermedad crónica. Aparte de crear dolor y malestar añadido pueden ser profundamente preocupantes. Empeorar puede plantear dudas sobre si son posibles el control y una mejora duradera. Este capítulo ofrece estrategias para ayudarte a manejar la irregularidad de tu enfermedad y sus efectos físicos y psicológicos.
¿Tienes un brote ahora mismo?
Si actualmente experimentas síntomas intensos tienes que preguntarte si tus síntomas te son familiares o si son nuevos, o si son síntomas con una nueva intensidad. Si tu situación te parece familiar te podrían ayudar las sugestiones a continuación. Si tu situación parece nueva y diferente, podrías tener algo nuevo además del SFC o de la fibromialgia. En este caso piensa en conseguir ayuda médica. Si tus síntomas son muy agudos y severos, por ejemplo si tienes dolor de pecho, te desmayas o vomitas sangre, tienes que buscar ayuda médica de inmediato. No asumes que los síntomas intensos sean simplemente un brote de SFC o fibromialgia. Recuerda que una mayoría de pacientes con SFC y fibromialgia tiene uno o más problemas médicos adicionales y que los pacientes con SFC y FM también sufren de problemas agudos y de enfermedades largas.

13 ene 2016

LA MENSTRUACIÓN vs. FIBROMIALGIA


Una crisis programada cada mes.
Aumento de los síntomas de la FM en la menstruación ¿Te pasa?
¿Has notado que los síntomas de la se acentúan durante tu periodo menstrual?
Hoy hablaremos sobre el periodo menstrual y como afecta a mujeres que padecen #Fibromialgia.
Es común que durante la menstruación las mujeres presenten cierto tipo de dolor y síntomas propios de esta etapa, sin embargo, las mujeres que padecen #Fibromialgia muestran un notorio aumento de los síntomas durante su período menstrual.
Una posible explicación para el aumento de los síntomas de la Fibromialgia durante la menstruación es, el aumento de hormonas , principalmente de estrógeno y progesterona.
Cabe resaltar que la causa de la enfermedad aún no está clara, pero muchas personas la relacionan con desequilibrios en las hormonas sexuales.

ERRORES COMUNES DE LAS PERSONAS CON Fibromialgia


Hacer frente a los efectos que produce la #Fibromialgia es bastante duro y existen ciertas cosas que los pacientes pueden hacer para mejorar los síntomas. Es necesario aprender lo que no se debe hacer y así evitar las crisis de la FM.
Muchos de los pacientes tienen que modificar sus vidas con el objetivo de descubrir el equilibrio entre la alegría y la estabilidad que tenían antes de que dicha enfermedad entrara a sus vidas.
Existen muchos tratamientos, consejos e ideas para controlar los síntomas de la FM pero lo principal es no darse por vencido. La vida aún con Fibromialgia puede ser gratificante y llena de felicidad, recuerda que después de la tormenta llega la calma, ya que tratamientos, grupos de apoyo y tu determinación, al final te traerán muchos beneficios.
DOLOR FIBROMIALGIA: comparte 9 errores que comenten los pacientes con fibromialgia y al evitarlos puedes controlar los síntomas de esta enfermedad.

11 oct 2015

¿Qué hacer cuando nos sentimos perdidos?

Es probable que en este momento de tu vida, te sientas perdido. Son esos instantes en que acaba de romperse, de algún modo, el vínculo que teníamos con el mundo y, en cierto modo, la confianza en nosotros mismos.
¿Qué propicia este tipo de sensaciones? ¿Qué hace que en ocasiones nos sintamos perdidos?
  • Crisis personales o existenciales. Diferencia entre lo que esperábamos y lo que tenemos frente a nosotros.
  • Decepción emocional: un fracaso sentimental, vacíos a nivel de familia al vernos apartados o poco valorados, distancia con ciertos amigos…
  • Problemas laborales, ahí donde nuestros esfuerzos, ideales y preparación personal no nos sirve para poder vivir con dignidad.
  • Sensación de indefensión personal al dejar que una tristeza inexplicable nos envuelva. Son momentos en que uno no puede explicar muy bien a qué se debe el desánimo.

17 ago 2015

Cuando tienes Fibromialgia


Y cuando se presentan las crisis de dolor intenso y no puedes identificar donde 
empieza y termina, es recomendable no entrar en pánico, 
relajarse, tomar un descanso, cancelar citas y compromisos sin 
sentir culpa para no estrenarnos y si es necesario es bueno pedir
 ayuda sin sentir vergüenza o sentirse inútil por "no funcionar bien ese día"....

Lo mas reconfortante de esta situación es saber que mañana
 el dolor será menos y nos sentiremos mucho mejor.
Tener pensamientos positivos es una parte muy importante 
para todos aquellos que padecemos de dolor crónico.

11 mar 2015

Aceptar las cosas como son...


Un sufrimiento humano muy común es desear que las cosas sean distintas a como son
Sin renunciar al progreso, es necesario asumir que hay situaciones y personas que no cambian
El reto es aceptar lo que nos toca vivir y trabajar para restablecer el equilibrio
Una de las fuentes de sufrimiento más comunes en el ser humano es el deseo de que las cosas sean distintas a como realmente son. Cuando un país pasa por una grave crisis, la población mira atrás y desea que todo fuera como antes, un antes que en su momento no se valoraba porque parecía aburrido o bien había otras aspiraciones.
Lo mismo sucede con las relaciones interpersonales. Quien tiene por pareja a alguien silencioso desearía un carácter dicharachero, y este último pondrá de los nervios a quien convive con él un día tras otro. ¿Por qué anhelamos siempre lo que no tenemos?
Hay vida antes de la muerte; disfrútala” (Eduard Punset)
Nuestra forma de vida está tan basada en el cambio y el progreso, que a menudo valoramos negativamente la estabilidad sin saber cuál sería la alternativa.
La insatisfacción es lo que permite el progreso de la ciencia, las artes y todo lo que tiene que ver con la sociedad, pero cuando se vuelve crónica en nuestro día a día deja de ser un estímulo para teñir de negatividad nuestra vida.
Para ver el otro lado
Hay personas que, instalados en la queja y la amargura, molestan a los demás –y a sí mismos– de forma totalmente estéril porque de nada sirve señalar lo que no funciona sin ofrecer soluciones.
Madame Bovary dio nombre a lo que el filósofo Jules de Gaultier denominaría “bovarismo”. Se trata de un estado de insatisfacción permanente a causa del desnivel entre las propias ilusiones y la realidad. Sin abogar tampoco por el conformismo, si nuestras aspiraciones se hallan siempre a gran distancia de lo que tenemos, jamás alcanzaremos la serenidad. Como el burro que persigue la zanahoria, podemos pasar la vida entera esperando “algo mejor” para descubrir al final que ya lo teníamos y no habíamos sabido verlo.
Los manuales de psicología han puesto de moda el verbo procrastinar, que significa postergar aquello que deberíamos hacer hoy. Un aplazamiento que también se produce en un nivel existencial. Muchas personas postergan la felicidad hasta que cambie la situación que están viviendo. Se convencen de que cuando encuentren un trabajo mejor o la pareja ideal, por poner dos ejemplos, se darán permiso para disfrutar de la vida. Sin embargo, este planteamiento tiene un fallo de origen y es que nada resulta como esperábamos una vez que lo conseguimos.
Lo que ocurre es que muchas personas cuando llega el momento tan largamente esperado o deseado sufren una desilusión; entonces fijamos nuevos objetivos esperando que una vez alcanzados llegue, esta vez sí, el premio definitivo. Sin embargo, esto no acostumbra a suceder, ya que más que insatisfacciones existen las personas insatisfechas.

Del mismo modo que nos resulta difícil aceptar las cosas como son, también nos cuesta aceptar a los demás, ya que su forma de pensar y reaccionar nunca coincidirá con nuestras expectativas.
Al hacer un favor a un vecino, nos duele si no obtenemos el mismo trato por su parte cuando lo necesitamos. En el ámbito laboral, a menudo consideramos que los compañeros no cumplen con sus tareas, y el jefe o la jefa es un ser inútil que está dinamitando la empresa.
A veces debes conocer al otro realmente bien para darte cuenta de que sois dos extraños” (Mary Tyler Moore)
En esta clase de pensamientos está el punto de partida de la mayoría de conflictos interpersonales. Al esperar que los demás se comporten de determinada forma les estamos negando el derecho a su identidad. Además, al enfadarnos por estas diferencias obviamos algo muy importante: ser o actuar de modo distinto a nosotros no tiene por qué ser negativo.
Afortunadamente, cada persona tiene una combinación única de defectos y virtudes. Podemos aceptar su singularidad y sacar partido de las cosas buenas que nos ofrece o bien enrocarnos y señalar al otro como enemigo.
En 2002, Byron Katie publicó un libro orientado a acabar con la insatisfacción personal: Amar lo que es. Basado en aceptar y reconocer el valor de lo que configura nuestro entorno, no se trata de resignarse a lo que hay, sino de amar nuestras circunstancias para mejorar desde ese punto de partida.

Esta autora norteamericana sostiene que “la realidad es siempre más amable que las historias que contamos sobre ella” y que cualquier enfado que tengamos con los demás es, en el fondo, algo de nosotros mismos que nos molesta. Por eso mismo desearíamos cambiarlos, porque resulta más fácil exigir la transformación del otro que la de uno mismo.
Convencida de que “lo que provoca nuestro sufrimiento no es el problema, sino lo que pensamos sobre el mismo”, en su best seller propone que la persona insatisfecha se entregue al “trabajo”, que empieza con estas dos fases:
1. Plasmar en el papel lo que no nos gusta. Tomar una situación o una persona que nos desagrada y especificamos quién o qué provoca nuestra tristeza, qué es lo que no nos gusta y cómo debería ser para que estuviéramos satisfechos.
2. Indagar en el problema a través de estas cuatro preguntas:
a) ¿Es eso verdad?
b) ¿Tienes la absoluta certeza de que eso es verdad?
c) ¿Cómo reaccionas al tener este pensamiento?
d) ¿Quién serías sin él?
Byron Katie sostiene que ante un pensamiento negativo solo tenemos dos opciones: o nos apegamos a él o indagamos para comprenderlo. Esa última actitud y una relación constructiva con nuestro entorno nos llevarán a un plano superior.
Señor, concédeme serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar, valor para cambiar lo que sí puedo y sabiduría para reconocer la diferencia”
(Reinhold Niebuhr)
Una anécdota que se menciona en los talleres de superación personal tiene como protagonista a un violinista que en pleno concierto en Nueva York vio cómo se rompía una de las cuatro cuerdas de su violín. En lugar de detenerse, decidió adaptar la melodía a las otras tres cuerdas, algo realmente difícil con este instrumento. Cuando le preguntaron por qué había elegido esa opción, respondió: “Hay momentos en los que la tarea del artista es saber cuánto puede llegar a hacer con lo que le queda”.
Sin duda, la realidad nos pone a prueba y a menudo estamos expuestos a circunstancias indeseadas. La cuerda rota del violinista tiene su equivalente, en la vida cotidiana, en situaciones con mucho menos público, pero más dolorosas. En lugar de lamentar nuestra suerte, podemos preguntarnos qué es lo que nos queda y qué podemos hacer para restablecer el equilibrio en nuestra vida. Para que vuelva a sonar la música, no obstante, es necesario aceptar las cosas como nos ha tocado vivirlas, ya que son un reto y un aprendizaje. Al mismo tiempo, en lugar de buscar culpables, debemos aceptar a los demás y no fijarnos en su cuerda rota, sino en las otras tres que siguen sonando.