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24 ene 2021

¿Dormir bien? ¡Eso es lo que quisiera!!!

Muchas muchas veces no podemos dormir, o dormimos temprano pero despertamos toda la noche, otras veces caemos verdaderamente rendidos y despertamos 40 min después creyendo que dormimos toda la noche y entonces empieza la lucha por querer dormir y nuestro cerebro cree que ya fue suficiente, la adrenalina en nuestro cuerpo empieza a correr como si fueran ya las 10:00 am, que desesperación, apenas sin más 2:15 de la madrugada, las vueltas en la cama son interminables, las idas al baño son constantes, estas a punto de dormir y llega un calambre que te hace levantar y pasa, lo vuelves a intentar y el reflujo empieza a quemar, tomas algo y te sientas para que pase, poco a poco el cansancio nos vence y sentimos que debemos descansar, al fin podemos quedarnos dormidos pero ya es hora de empezar un nuevo día, estoy agotada, mi cuerpo duele, duele mucho y no me quiero levantar.  Me siento como recién atropellada por un tren, estoy entumida y debo continuar!! 
Otras veces dormimos toda la noche, pero las piernas no dejan de moverse y no sabemos porque estamos tan candadas si pudimos dormir toda la noche!! 
Esto es todos los días de una u otra manera!! Debemos comentarlo con nuestro médico de cabecera, es muy importante tratar de tener calidad de sueño para se turnos un poco mejor, es la mejor manera de desestresar a nuestro cuerpo. 
También es muy importante tener una rutina que nos ayude a estar “tranquilos” antes de ir a dormir, quizá una pequeña merienda temprano, unas 2 horas antes de ir a dormir, un té relajante y un poco de meditación, tratar de ir a descansar más o menos a la misma hora cada día. 
No desesperes, se que aun haciendo toooodaaas las indicaciones tendremos noches de insomnio, despertando toda la noche y viendo como pasan las horas hasta que vuelve a salir el sol, pero también tendremos la suerte de tener noches tranquilas y de sueño reparador. 
Desafortunadamente este es uno de los síntomas más característicos de la Fibromialgia. 
Así que durante el día intenta hacer pequeños descansos de 10-15 min pero trata de no dormir, mantente activa a tu ritmo con una pequeña caminata para activarte nuevamente y vuelve a tu rutina por la noche, recuerda que en la medida que nos quedamos más tiempo en cama,  más nos duele. 

La aceptación: el proceso de tu desarrollo personal

Fibromialgia y aceptación
Recién diagnosticada de fibromialgia, una reumatóloga me dijó que tenía que aceptar el dolor crónico y aprender a vivir con él
En ese momento (con 20 años) mi impulso fue decirle un par de cosas, pero opté por callarme y salir de la consulta entre lágrimas; algo bastante habitual en aquella época, por cierto…
Pensé que la reumatóloga estaba loca. Cómo iba yo a vivir con tanto dolor y, lo que me parecía mucho más difícil, cómo iba a aceptar ese dolor, de por vida… 
En aquel momento la palabra aceptación me pareció ridícula y algo imposible de alcanzar. 
Pensaba que quizás pudiera llegar a conformarme con mi nueva situación, pero aceptarla… ¡nunca!
Ahora miro atrás y veo las cosas de forma muy diferente. 
Después de años de buscar información sobre la fibromialgia y el dolor crónico, y desde una nueva perspectiva, me doy cuenta de que estaba equivocada, ya que desconocía la importancia de la aceptación del dolor en la fibromialgia…
Cuestionario de aceptación del dolor crónico
Cuestionario de aceptación del dolor crónico
La aceptación va encaminada a tolerar una situación, saber que la vida es así y no todo puede ser bueno, pero inclinándose hacia la acción. 
Se puede convivir con esa situación desagradable sin que eso cause un malestar exagerado. 
A pesar de vivir bajo una circunstancia que no nos gusta, se logra centrar el interés y el foco de atención hacia otras áreas, se intentan abrir nuevas puertas.
Aceptación es dejar de hacer todo lo que no sirve: desmontar los círculos viciosos y potenciar el tratamiento médico adecuado.
Aceptar es abrirnos a experimentar los sucesos y las sensaciones completamente, plenamente y en el presente, como son y no como tememos que sean.
Aceptar es tomar conciencia de las limitaciones que conlleva el dolor crónico. Es seguir haciendo aquello para lo que valemos de acuerdo a nuestras capacidades, aúnque esto signifique que tenemos que adecuar nuestras metas a nuestras capacidades limitadas por un dolor crónico.
Aceptar no es quedarse con el sufrimiento que se tiene, la aceptación disminuye el sufrimiento e incluso inicia proceso psicofisiológico de la habituación, por el que el dolor se hace más tolerable porque nos habituamos a él. 
Habituándonos a las sensaciones disminuye la ansiedad, el miedo y la depresión, tendremos menos sensaciones asociadas al dolor y continuaremos comprometidos con un nuevo papel social con valores propios.
Pero, por supuesto, no es algo fácil. Aceptar el dolor es una experiencia muy dura y puede precisar de una terapia psicológica. 
En mi caso, tuve la suerte de contar con la ayuda de una de las asociaciones de fibromialgia de mi ciudad y su psicóloga, y aquello fue mi “salvación”. 
Así que desde aquí, os animo a abrir la mente y buscar apoyos para empezar a ver la fibromialgia y el dolor crónico desde otra perspectiva, para así poder empezar a adaptar ciertas cosas y disfrutar de la vida a pesar del dolor 😉Dolor agudo y dolor crónico

15 ene 2021

EL CLIMA AFECTA EL DOLOR EN LAS ARTICULACIONES

Quizás tu abuela sabía que se avecinaba una tormenta cuando les empezaron a doler las rodillas.  
O ha sentido que le duelen sus propias articulaciones cuando baja la temperatura exterior.
Es común culpar a los brotes de dolor en las articulaciones a los cambios en el clima, y ​​muchos médicos creen que las personas pueden sentir más dolor en las articulaciones en los días fríos y lluviosos.  
Pero la investigación sobre la conexión entre los dos no está clara.
La presión barométrica, o la presión del aire, puede afectar las articulaciones, pero la humedad, la precipitación y la temperatura también están en juego.  
Eso hace que a los científicos les resulte complicado determinar exactamente qué hay en el clima que lleva a algunas personas a reportar más dolor cuando hace frío, lluvia o humedad.
Cómo el clima puede afectar las articulaciones
Los científicos han realizado muchos estudios sobre el dolor articular y el clima a lo largo de los años, pero hasta ahora, ninguno puede decir con certeza cuál es la conexión.  
Parte del problema son los estudios en sí mismos; muchos han utilizado encuestas de solo un pequeño número de personas, lo que no es una forma muy confiable de medir un vínculo.
Aún así, existen algunas teorías sobre la relación.  
Una es que las personas con dolor en las articulaciones, especialmente artritis, pueden ser sensibles a los cambios en la presión barométrica.  
¿Cómo?  
Podría ser que cuándo el cartílago que protege los huesos dentro de una articulación se desgasta, los nervios en los huesos expuestos podrían detectar cambios en la presión.
Otra idea: los cambios en la presión barométrica pueden hacer que sus tendones, músculos y cualquier tejido cicatricial se expandan y contraigan, y eso puede crear dolor en las articulaciones afectadas por la artritis.  
Las bajas temperaturas también pueden hacer que el líquido dentro de las articulaciones sea más grueso, por lo que se sienten más rígidos.
También puede sentir más dolor cuándo el clima le impide moverse tanto como lo hace normalmente.  
Las personas tienden a permanecer en el interior y holgazanear más cuando hace frío y llueve afuera, y las articulaciones inactivas pueden volverse rígidas y dolorosas.
¿Qué tipo de clima?
Varios estudios han tratado de identificar el tipo de cambios climáticos que afectan el dolor articular, pero los hallazgos están por todos lados.
En una encuesta de 200 personas con osteoartritis en la rodilla, los investigadores encontraron que cada descenso de 10 grados en la temperatura, así como la presión barométrica baja, correspondía a un aumento del dolor de la artritis.  
Más recientemente, sin embargo, un estudio holandés de 222 personas con osteoartritis de cadera encontró que durante 2 años, las personas dijeron que su dolor y rigidez empeoraron con el aumento de la presión barométrica y la humedad.
Otro grupo de investigadores examinó los registros médicos de más de 11 millones de visitas a Medicare y comparó las fechas con los informes meteorológicos locales.  
No vieron ningún vínculo entre los cambios climáticos y el dolor en las articulaciones.  
Dos estudios australianos recientes, uno sobre el dolor de rodilla y otro sobre el dolor lumbar, tampoco encontraron conexión con el cambio climático.
Pero a pesar de que la ciencia no es clara, los brotes cuándo cambia el clima son muy reales para muchas personas con dolor en las articulaciones.  
El cuerpo de algunas personas puede ser más sensible a los cambios climáticos.  Muchas personas dicen que encuentran alivio en climas más cálidos, pero nuevamente, no hay pruebas científicas de que alivien sus dolores.
Cómo aliviar el dolor articular relacionado con el clima
No tiene que recoger y mudarse a un clima diferente.  
Hay muchas cosas que puede hacer en casa para aliviar el dolor articular.
Cuándo bajen las temperaturas, trate de mantenerse caliente.  
Tome duchas o baños calientes, vístase en capas durante el día (incluidos guantes y calcetines calientes), use una manta eléctrica por la noche o aumente el calor dentro de su hogar.
Prueba un baño de parafina.  
Es una pequeña máquina que derrite cera de parafina.  
Mojas las manos y los pies y luego dejas que la cera se endurezca en tu piel.  
Su cuerpo absorbe el calor, lo que puede aliviar el dolor en las articulaciones.  También puede usar una almohadilla térmica en los puntos doloridos.
Pregúntele a su médico acerca de los analgésicos, como los antiinflamatorios no esteroides (AINE).
Mantenga un peso saludable y manténgase activo.  
Intenté hacer ejercicio que sea suave para las articulaciones, cómo yoga o natación.  Eso le ayudará a fortalecer los músculos y los huesos.  
Si sale a la calle para hacer ejercicio, primero póngase en forma con algunos estiramientos suaves.
No fuerce sus articulaciones si no es necesario.  
Dejé que alguién más levante esas pesadas cajas.
Asegúrese de cuidar su salud en general, como una buena nutrición y dormir lo suficiente.
Referencia médica revisada por Melinda Ratini, DO, MS