Para funcionar correctamente, el organismo requiere de una serie de sustancias siendo una de ellas el magnesio. Este mineral se puede encontrar en diferentes alimentos.
Sin embargo, el magnesio presenta un problema en cuanto a la cantidad que realmente es aprovechada por el organismo, ya que sólo se absorbe entre el 30 y el 40% de lo ingerido.
Por ello, no debemos descuidar su consumo diario mediante alimentos ricos en magnesio como el pescado, las pipas de girasol, las almendras, las nueces, el arroz, el trigo; y en las legumbres. Además, existen aguas minerales que aportan una cantidad importante de magnesio.
Beneficios del magnesio
Este mineral proporciona muchos beneficios al organismo que incluyen:
Mejora los estados de ansiedad porque favorece el equilibrio energético en las neuronas y actúa sobre la trasmisión nerviosa.
Favorece el buen estado de las paredes de las arterias.
Actúa en el equilibrio hormonal, por lo que disminuye los síntomas propios del síndrome premenstrual.
Ayuda a que el calcio se fije en los huesos, razón por la que previene la osteoporosis.
Es considerado un laxante suave.
Evita la formación de cálculos renales
Mejora el rendimiento físico y el tono muscular.
Por esa razón, se recomienda su consumo cuando se sufre de: Arritmia cardíaca, migraña, angina, síndrome de piernas inquietas, enfermedad de Raynaud, asma, osteoporosis y presión arterial alta inducida por el embarazo.