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30 sept 2015

EL PERDÓN HACIA UNO MISMO


El amor hacia uno mismo, mi señor, no es un pecado tan infame como el autodesprecio.
-W. Shakespeare
Amarnos a nosotros mismos está vinculado a cuánto sabremos o podremos perdonarnos. Perdonar no significa pasar por alto los hechos, negar que algo haya ocurrido o ser auto indulgente con nuestros errores, sino hacer algo valioso con la ignorancia que provocó el supuesto traspié y que es inherente a la vida humana. Hecha esta aclaración, vale la pena considerar que tal vez la lucha más difícil que tenemos que llevar adelante en nuestras vidas sea la de aceptarnos a nosotros mismos con nuestras imperfecciones y llegar a no torturarnos hasta el infinito cuando cometemos equivocaciones que consideramos pecados.
La pregunta es si deberíamos perdonarnos a nosotros mismos porque consideramos que hicimos algo mal con el objetivo de “dictar sentencia” o para ponernos seriamente a investigar qué, porqué y para qué lo hicimos de modo que accedamos a la oportunidad de no repetir situaciones. Entonces la clave del “auto-perdón” reside en el auto conocimiento.

2 sept 2015

EL EGOISMO


Oscar Wilde dijo que "el egoísmo no es vivir como uno desea sino pedir a los demás que vivan como uno quiere que vivan ellos..."
El egoísmo es esa sorda voz interna que sirve de sustituto primerizo e inmaduro al amor propio.
El amor propio es ese estado inefable del alma donde uno se abre los brazos y se reencuentra consigo mismo para poder encontrarse con los demás.
El egoísmo es una enfermedad que se cura -parcialmente – con el tiempo y la experiencia, con los cambios y las pérdidas.
Pocas desgracias tan frecuentes existen como un compañero o compañera egoísta.
El egoísmo parte de una insuficiencia personal, una carencia o una necesidad que parte de un desarrollo incompleto, ya sea por la edad, por unas circunstancias concretas o por una educación defectuosa.
Hay personas que aún no son capaces de efectuar ese salto del egoísmo (el yo infantil que contempla a los demás como vehículos para satisfacer los propios deseos) al amor propio (el yo adulto, con autonomía emocional, capaz de ver a los otros como individuos únicos, diferenciados y especiales).
¿Cuál es la diferencia principal entre una persona egoísta y una persona con amor propio?
Los dos buscan ante todo la propia felicidad: pero la persona egoísta la buscará a través de otros, mientras que la persona con amor propio es una mina de sí misma. Lo que necesita, lo encuentra en su interior. El egoísta siempre mira hacia afuera.