“No era la profundidad lo que me ahogaba,
sino el tiempo que pasé debajo del agua”
El temor al daño personal
Muchos de nosotros tememos sufrir algunos eventos que se dicen “traumáticos” en la vida. Y a veces por ese temor intentamos encaminar nuestra trayectoria vital lo más lejos de una “zona de conflicto“.
Y así, mientras intentamos evitar grandes estresores vitales que pueden causarnos un gran daño (accidentes, enfermedad, divorcios, agresiones, pérdidas,situaciones de guerra o conflicto, etc), suceden a nuestro alrededor otros con apariencia más leve.
Sin embargo, numerosos estudios sobre el estrés (Sandín y Choroit,1991) y el impacto de los estresores vitales o contrariedades varias (“hassless” en inglés), han puesto de manifiesto que son los estresores menores diarios prolongados los que llevan a un mayor número de problemas de salud mental.
¿Cuáles son los estresores diarios que nos influyen?
Existen numerosas rutinas en nuestro día a día que pueden estar siendo altamente perjudiciales para nuestro bienestar físico y emocional.