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2 sept 2015

Aprender a ser feliz!!!

"Nunca utilices a una persona como un instrumento. Trata a toda persona como un fin en sí mismo; de esta manera no te apegas, no te atas. Amas, pero tu amor da libertad, y cuando das libertad a la otra persona, eres libre. Sólo en libertad crece tu alma. Te sentirás muy, muy feliz.
El mundo se ha convertido en un lugar muy infeliz, no porque el mundo sea un lugar infeliz, sino porque hay algo que hemos hecho mal. Ese mismo mundo se puede convertir en una celebración.
Tú me has preguntado: ¿Cómo puedo saber si el desapego o la indiferencia se están apoderando de mí? Si te sientes feliz, sea lo que sea lo que está creciendo en ti, más centrada, más arraigada, más viva que nunca, entonces ve de cabeza por ese camino. Entonces no hay temor. Deja que la felicidad sea la clave, el criterio; ninguna otra cosa puede ser la clave.
Lo que digan las escrituras no es un criterio si tu corazón no palpita de felicidad. Lo que yo diga no es el criterio, a menos que tu corazón palpite de felicidad. En el momento en que naciste, te colocaron un sutil indicador. El hecho de que puedas saber siempre qué es lo que ocurre es parte de la vida; puedes sentir siempre si eres feliz o infeliz. Nadie se pregunta cómo sabe si es feliz o infeliz. Nadie se lo ha preguntado nunca. Cuando eres infeliz, lo sabes; cuando eres feliz, lo sabes. Por tanto, es un valor intrínseco. Lo sabes, has nacido sabiéndolo, así que permite que esa indicación intrínseca sea usada, y nunca te equivocarás."

EL EGOISMO


Oscar Wilde dijo que "el egoísmo no es vivir como uno desea sino pedir a los demás que vivan como uno quiere que vivan ellos..."
El egoísmo es esa sorda voz interna que sirve de sustituto primerizo e inmaduro al amor propio.
El amor propio es ese estado inefable del alma donde uno se abre los brazos y se reencuentra consigo mismo para poder encontrarse con los demás.
El egoísmo es una enfermedad que se cura -parcialmente – con el tiempo y la experiencia, con los cambios y las pérdidas.
Pocas desgracias tan frecuentes existen como un compañero o compañera egoísta.
El egoísmo parte de una insuficiencia personal, una carencia o una necesidad que parte de un desarrollo incompleto, ya sea por la edad, por unas circunstancias concretas o por una educación defectuosa.
Hay personas que aún no son capaces de efectuar ese salto del egoísmo (el yo infantil que contempla a los demás como vehículos para satisfacer los propios deseos) al amor propio (el yo adulto, con autonomía emocional, capaz de ver a los otros como individuos únicos, diferenciados y especiales).
¿Cuál es la diferencia principal entre una persona egoísta y una persona con amor propio?
Los dos buscan ante todo la propia felicidad: pero la persona egoísta la buscará a través de otros, mientras que la persona con amor propio es una mina de sí misma. Lo que necesita, lo encuentra en su interior. El egoísta siempre mira hacia afuera.

AMOR PROPIO...


Hay momentos en los que uno puede cultivar la aceptación y si bien podemos aceptar que otras personas sean diferentes o actúen diferente, tenemos el libre albedrío de tomar distancia cuando sus actos nos causan daño.
Este es un tiempo para sostener sobre todo vínculos sanos, que te motiven, que te sumerjan en el desarrollo de tu potencial, vínculos que te generen sensaciones de crecimiento, bienestar, facilidad y simpleza.
Este es un tiempo en donde la sabiduría es resguardar las heridas y no exponerse a relaciones que puedan llevarte a lo profundo y oscuro de ellas, este es un tiempo en que el alma necesita alivio, la llegada de personas que te cobijen, te abracen, te inspiren sanamente.
Por eso seamos sabios en este tiempo tan oportuno para decidir con quienes elegimos pasar cada segundo, cada minuto, cada experiencia.
"Hoy aprendo a soltar en silencio y empiezo a soltar silenciosamente lo que considero que genera en mi algo que ahora no quiero experimentar"
A esto se le llama: AMOR PROPIO.