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22 feb 2021

DOLOR CRÒNICO...

"ENTIÉNDEME MEJOR"
Hoy quiero hablar de un tema importante, algo que mucha gente pasa por alto. 
El saber tratar y entender a un enfermo con dolor crónico. 
Aparentemente, pueden aparentar ser uno más en ésta sociedad dirigida por unos pocos que acaban dictando esas estúpidas reglas de lo que está bien o mal y de lo que puedes hacer y lo que no. 
Lamentablemente, muchas veces los enfermos que cada día tienen que enfrentarse a la cruda realidad de la responsabilidad, trabajo,niños,casa…
Tienen que enfundarse su traje del “estoy bien” para poder asumir su rutina diaria y además de ello, lidiar con la falta de entendimiento por parte de su entorno.
En ocasiones (y lo digo por experiencia) los pacientes, acaban siendo el foco de críticas cuando el dolor alcanza los niveles de tolerancia “asumibles” . 
Y hablo de la necesidad de decir “no puedo más, me duele”…
Ó de esos silencios forzados por no poder ser capaz de pronunciar una vocal. 
Situación que puede repetirse innumerables veces en un espacio tiempo muy corto. 
Ahí empieza una odisea de sentimientos en base a lo que reciben del exterior, como puede ser la falta de entendimiento ajeno, crítica o la famosa “lástima”.
La manera de comunicarse de un enfermo con dolor crónico, es distinta al de una persona que no sufre su misma condición. 
Dependerá del grado de dolor en ese momento , del tiempo que lleva con ello y de la afectación psicológica.
Tienden a fingir para no crear alarma en su entorno, sienten culpabilidad , frustración, e incluso pueden llegar a usar un lenguaje en “código” ( frases cortas con poca coherencia , brusquedad o abatimiento).
Por lo que, éste post me parece una buena forma de orientar a las personas que tratan con éstos pacientes y así mejorar la comunicación entre ambas partes.

CONSEJOS Y RECOMENDACIONES 

ESCUCHAR: 

Es la mejor manera de entender como se sienten. 
Dejar las suposiciones y las hipótesis, y simplemente centrarnos no solo en escuchar qué dice sino, cómo lo dice. 
Si tenemos un poco de tacto, podremos leer entre líneas.

FINGIR INTERÉS EN ELLO:

Puede ser desagradable escuchar a alguien hablar sobre su dolor , pero para ellos es mucho peor.
No le preguntes a alguien cómo se siente, a menos que estés realmente preparado para escucharlo. 
Sin embargo, es mejor escuchar en serio durante solo 5 minutos que fingir .
La gente puede darse cuenta si no estás realmente interesado y eso los hace sentirse como si fueran una carga y ésto agrava su estado emocional.

MIEDO Y SENTIMIENTOS:

Las personas con dolor crónico no suelen hablar de su dolor.
No expresar o no registrar completamente el dolor son mecanismos de afrontamiento que pueden desorientar a quien no sabe lo que está sucediendo. 
Entonces, cuando sospeches que alguien con dolor dice que se siente bien, puedes hacerle saber que estás interesado, pero que entiendes al mismo tiempo si no quiere hablar sobre eso.

BUSCAR “DISCORDANCIAS” ENTRE LO QUE DICEN Y SU ASPECTO: 

Algunos síntomas delatores, que generalmente indican dolor severo y tratado inadecuadamente incluyen sudoración, irritabilidad, trastornos del sueño, agitación nerviosa, dificultades para concentrarse, disminución de las actividades,aspecto enfermizo como pueden ser las ojeras y el tono de piel.
Muchas veces no reconocen su importancia y por eso no te dan esa información a menos que específicamente les preguntes.
No poner en duda su condición.
Por desgracia es un hecho que está a la órden del día. 
Pasando por personas de nuestro entorno y pasando por los propios médicos. 
En general, la gente no anda por ahí fingiendo que tiene dolor para obtener compasión…
“Dolor es todo aquello que la persona que lo siente dice que es, toda vez que la persona que lo siente dice que lo siente”.

PREGUNTAS INTELIGENTES Y POSITIVOS 

Las preguntas útiles son preguntas específicas o preguntas abiertas que expresan tu comprensión y tu interés en lo que está sintiendo la persona con dolor. 
Por ejemplo, qué tipo de tratamiento toma o si está satisfecho con ello

EVITA “PALABRAS QUE MUTILAN” 

Las palabras son un arma de doble filo – pueden mutilar o sanar.
Frases del tipo “tendrás que acostumbrarte”, “es lo que hay” o “no parece que estés enfermo” solo implica que el enfermo decaiga más si cabe.
La psicología elemental enseña que el miedo es una vía incorrecta para motivar el comportamiento constructivo. 
En lugar de movilizar los recursos de quien sufre, ese tipo de frases hace que desaparezca la esperanza. 
Las palabras constructivas, cuidadosamente elegidas, en el contexto de cuidar una relación, pueden ser un disparador poderoso de recursos curativos.

COMPASIÒN SANA 

Dejar de lado las preocupaciones, aunque sea durante unos pocos minutos, y escuchar con el corazón. 
Ser honesto con los conocimientos que se poseen.
Es difícil ver a una persona con dolor y no saber cómo ayudarla. 
A nadie le gusta ver que otro sufre. 
Puede ser tentador ofrecerle consejos bien intencionados pero tienen que ser acordes con nuestros propios conocimientos en base a lo que la persona manifiesta.
Es mejor admitir que no se tienen las respuestas en lugar de decir algo que sin intención, destruya la esperanza. 
El dolor no es como se piensa
El concepto de dolor está compuesto por factores físicos, psicológicos y neurológicos. Mucha gente todavía actúa como si el dolor pudiera comprenderse simplemente como el signo de una lesión física. 
El dolor es en parte un problema psicológico que involucra un abanico de emociones. 
Hay que recordar que el dolor es diferente para cada persona, dependiendo de la personalidad y de la historia de vida de la persona que lo padece
Aunque pueda parecer un manual de instrucciones de un electrodoméstico , no es más que una lista de pautas que pueden ayudar a muchos enfermos a no sentirse peor de lo que ya experimentan.
Seamos más humanos.
DOLOR CRONICO. 
LA VIDA CON DOLOR💜

11 feb 2021

Fibromialgia

He aprendido mucho por tener fibromialgia. 
Algunas son cosas que desearía no haber experimentado nunca, mientras que otras me han hecho una mejor persona. 
A continuación las cinco cosas que he aprendido:
1. Está bien decir 'no'. 
Pasé la mayor parte de mi vida tratando de complacer a todo el mundo, así que rara vez pronunciaba la palabra "No". 
Ahora parece la única respuesta a cada pregunta que me hacen. 
Decir que no, era algo que odiaba hacer. 
Me sentía como si estuviera dejando a la gente. 
Aprender a decirlo y no sentirme culpable fué difícil.
Me di cuenta de que mi cuerpo no me permite hacer todo lo que me gustaría. 
No es culpa mía y no debería sentirme culpable por ello. 
Ya no soy voluntaria ni me inscribo para eventos o proyectos, porque no siempre puedo cumplir mis compromisos. 
Odio cancelar en el último minuto, pero hay veces que es necesario. 
He hablado con familiares y amigos para que entiendan que hay veces en que no puedo hacer lo planeado debido a mi salud. 
Si no entienden, es su problema, no el mío.

2. No todos los médicos saben lo que están haciendo.
Los médicos son personas comunes y corrientes. 
Cometen errores. No lo saben todo. 
Tienen malos días, y a veces toman decisiones que no deberían. 
Si pienso que cualquier profesional médico no entiende lo que estoy diciendo o no me escucha, me voy de allí. 
Es hora de un nuevo médico. Conseguir una segunda, o incluso una tercera opinión, no es algo malo. 
Si no me siento bien, voy a otro lugar. 
Mi salud depende de médicos que están bien informados y que se tomen el tiempo para escucharme.

3. Escuchar a su cuerpo.
Odio admitirlo, pero he causado yo misma algo de mi dolor y sufrimiento. 
No escuché a mi cuerpo cuando debería haberlo hecho. 
Si estoy en mucho dolor, ahora descanso. No me presiono como lo hice cuando era más joven. 
Estar en sintonía con su cuerpo es una de las mejores maneras de saber cuando una crisis está a punto de llegar. Tengo signos indicadores que busco. 
Los dolores de cabeza, y en los hombros, suelen ser los primeros indicadores de que una crisis está a la vuelta de la esquina. 
No puedo detenerla, pero puedo estar preparada para ella.

4. Descubrí quiénes son mis verdaderos amigos.
He perdido amigos y familiares por mi enfermedad. 
Aprendí de la manera más dura quién realmente se preocupa por mí. 
He cortado a algunas personas, porque estar cerca de ellas era perjudicial para mi salud. 
¿Para qué quiero someterme a la negatividad y a las acusaciones? 
Prefiero a las personas que me construyen, no a los que me derriban.

5. No estoy sola.
Y tú tampoco. Cuando empecé a experimentar síntomas, las computadoras e Internet no existían. 
Ahora tenemos el mundo al alcance de la mano. 
Los grupos de apoyo en línea han sido una fuente de amistad y amor. 
Hay tantos que se sienten como yo en todo el mundo... Ahora tengo amigos con los que puedo expresar mis sentimientos, lo que me resulta purificante. 
Valoro a los amigos que he hecho en línea. 
He conocido a algunos increíbles guerreros de la fibromialgia, que me han enseñado más acerca de esta enfermedad y también me demostraron que todavía importo!.
Mi enfermedad no me define, pero ha cambiado mi vida de maneras que nunca imaginé. 
Tomar el tiempo para realmente pensar en lo que la fibromialgia me ha enseñado, me ha dado una nueva apreciación de la vida. 
Ver cómo he evolucionado con los años no es tan deprimente como pensé que sería. 
Aunque he sufrido física y emocionalmente, soy una persona más fuerte por esa razón.

10 feb 2021

*Guerreros de vida, Fibromialgia*

Todos esperamos la hora de dormir, poder descansar plácidamente
¿Pero qué pasa con quienes tenemos Fibromialgia? 
Dormir se vuelve literal una pesadilla, dormimos 10 o 20 minutos y despertamos
Cuándo dormimos soñamos cosas desesperantes, todo en nuestro sueños es estrés, despertamos nuevamente angustiados.
Cerramos los ojos y simplemente no nos dormimos.
Y así una noche y otra y otra.
Es realmente desesperante.
Dormir debería ser un placer, en nuestro caso una pesadilla.
Si en cualquier hora del día estando en casa nos ves dormidos, no nos despiertes, necesitamos dormir, descansar y nos resulta muy difícil.
Cuida y respeta nuestro sueño.
¡Gracias!