En España, 8 millones de personas sufren dolor crónico. Contar con unidades especializadas en su manejo permite atender mejor a estos pacientes cuyo dolor es a menudo infravalorado por otros médicos.
El Dr. Juan Pérez Cajaraville, jefe de la Unidad de Dolor de HM Hospitales, explica que “el término dolor se usa para describir un rango muy amplio de sensaciones, desde la molestia de un pinchazo, golpe o pequeña quemadura hasta las sensaciones anormales de síndromes complejos, por ejemplo, del llamado dolor del miembro fantasma”.
El dolor es muy subjetivo y cada uno “lo vive a su manera”. Desde la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor, nos cuenta, se define como “una experiencia desagradable, sensorial y emotiva, asociada con un daño que sufre el organismo”. Y es que el dolor puede ser tanto el síntoma de una enfermedad como una enfermedad en sí mismo. “En el primer caso, constituye una señal de alarma fisiológica útil, por ejemplo, el dolor agudo en una apendicitis. En el segundo, el dolor crónico no tiene finalidad y puede constituir un punto de partida para otra patología orgánica o psicológica. Este dolor crónico es en sí una enfermedad y tiene un impacto psico-orgánico elevado en el paciente”.


