"Elegí perdonar porque así dejé de ser víctima y volví a ser responsable de mi propia vida.
Elegí perdonar para desanclar mis pasos del pasado y transformar en un florido prado todo aquello que desertificó el orgullo y el resentimiento.
Elegí perdonar sin esperar a que cambien los otros, porque el alivio y la calma que germinan de mi corazón ya forman parte de la misma raíz de todo cuanto late.
Elegí perdonar para liberar los lazos del sufrimiento y la pena, soltar las pesadas cadenas que impiden volar y desenterrar todo aquello que no pertenece a mi esencia.
