Actualmente el ritmo de vida y las horas laborales no son equiparables a los ratos de descanso y esparcimiento, si a esto se suman las horas de desplazamiento y tránsito, cúmulos de gente, contaminación ambiental, auditiva y visual, tendremos como resultado un aumento en la predisposición a padecer múltiples enfermedades; respiratorias, digestivas y nerviosas, ya que al incrementar los grados de estrés nuestro cuerpo se vuelve más propenso a estos padecimientos.
El término estrés proviene de la física y la arquitectura y se refiere a la fuerza que se aplica a un objeto, que puede deformarlo o romperlo. En la Psicología, estrés suele hacer referencia a ciertos acontecimientos en los cuáles nos encontramos con situaciones que implican demanda fuerte para el individuo lo que puede agotar sus recursos de afrontamiento.
El estrés puede ser definido como el proceso que se inicia ante un conjunto de demandas ambientales que recibe el individuo, a las cuáles debe dar una respuesta adecuada, poniendo en marcha sus recursos de afrontamiento. Cuando la demanda del ambiente (laboral, social, familiar etc.) es excesiva frente a los recursos de afrontamiento que se poseen, se desarrollarán una serie de reacciones adaptativas y movilización de recursos que implican activación fisiológica. Esto incluye una serie de reacciones emocionales negativas (desagradables), de las cuáles las más comunes e importantes son: ansiedad, ira, frustración y depresión.
El estrés puede ser definido como el proceso que se inicia ante un conjunto de demandas ambientales que recibe el individuo, a las cuáles debe dar una respuesta adecuada, poniendo en marcha sus recursos de afrontamiento. Cuando la demanda del ambiente (laboral, social, familiar etc.) es excesiva frente a los recursos de afrontamiento que se poseen, se desarrollarán una serie de reacciones adaptativas y movilización de recursos que implican activación fisiológica. Esto incluye una serie de reacciones emocionales negativas (desagradables), de las cuáles las más comunes e importantes son: ansiedad, ira, frustración y depresión.
