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26 mar 2016

MIGRAÑA: OTRO SÍNTOMA DE LA FIBROMIALGIA

La fibromialgia es una enfermedad común que se caracteriza por dolores generalizados, hormigueos, trastornos de sueño, fatiga y ciertos puntos dolorosos característicos. Este trastorno afecta preferentemente a las mujeres, su incidencia aumenta con la edad y se asocia a cefalea en la mitad de los casos, fundamentalmente migrañas.
La migraña es uno de los tipos de cefaleas más frecuentes y afecta aproximadamente al 12-15% de la población. Se caracteriza por crisis de dolor muy intensas de varias horas o días de duración que suelen localizarse en un lado de la cabeza y se describen generalmente como un latido o pulsación. El dolor puede acompañarse denauseas, vómitos, hipersensibilidad a la luz y el ruido, y empeoramiento con la actividad física. Es tres veces más frecuente en las mujeres que en los varones y comienza generalmente durante la adolescencia, con un pico máximo de incidencia entre los 20 y 30 años.
Entre los pacientes con fibromialgia se ha observado que la incidencia de migraña es mucho mayor que en la población general, y cuando se estudian pacientes con migraña aproximadamente un tercio de ellos padecen fibromialgia. El grupo de migrañosos con fibromialgia sufre generalmente dolores de cabeza más frecuentes e incapacitantes, y presenta con más frecuencia trastornos de sueño y síntomas de depresión.
Estos hallazgos han llevado a pensar que la fibromialgia y la migraña podrían tener una serie de causas comunes entre las que se encuentran: alteraciones en algunos neurotransmisores como la serotonina, cambios hormonales (afectando a la liberación de melatonina, y hormonas del eje hipothalamo-hipofisario), trastornos inmunológicos o alteraciones en una parte de las células denominadas mitocondrias. Sin embargo hasta la fecha la relación entre ambas patologías es desconocida.

Fibromialgia y Alimentación

La fibromialgia es una de las enfermedades más desconocidas.
Más frecuente en mujeres, cursa con síntomas que varían desde agotamiento generalizado a dolor en las articulaciones y muscular.
Unidos  a estos se presentan otros síntomas como la rigidez o anquilosamiento, dolores  de cabeza y cara, trastornos del sueño, dificultad para concentrarse, trastornos  digestivos -dolor abdominal, meteorismo, estreñimiento, diarrea-, problemas  genitourinarios, parestesia -hormigueo y entumecimiento en manos y pies-,  falta de equilibrio, trastornos en las piernas – “síndrome de las piernas inquietas”-,  hipersensibilidad a la luz, sonidos, toques y olores,  alteraciones en la piel -sequedad, manchas, purito-, depresión y ansiedad.
Esta  enfermedad no se puede diagnosticar a través de las pruebas de laboratorio. Los  pacientes que la sufren se realizan radiografías, analíticas de sangre y  biopsias musculares y sus resultados siempre suelen estar dentro de la normalidad.
Los pacientes con fibromialgia suelen presentar un aspecto saludable, lo que dificulta su valoración. Sólo el estudio detallado de sus músculos indicará las  zonas extremadamente sensibles al tacto  llamadas puntos hipersensibles.
Los  síntomas de la fibromialgia se parecen a los de otras enfermedades como el  lupus sistémico, polimialgia reumática, miositis, polimiositis, daño neurológico  ocasionado por la diabetes, enfermedades de la tiroides, tendinitis, bursitis,  síndrome de agotamiento crónico y otros. Es imprescindible descartar éstas  antes de una diagnosis de fibromialgia y su posterior tratamiento.

FIBROMIALGIA Y REIKI

La palabra Reiki significa en japonés “Energía Vital Universal”.
Es un milenario sistema de sanación tan natural como lo es el fluir de la vida, que alcanza a todos los niveles de la existencia y procura traerlos a un estado de equilibrio, ayudándonos a encontrar el camino de regreso a la salud.
Es un sistema holístico, es decir que trabaja conjuntamente en todos los aspectos del ser humano, en su parte física, mental emocional y espiritual.
Reiki es una energía de la más alta categoría de todas las energías del Universo porque se experimenta con amor y el amor es la fuerza más potente que hay.
No se trata de ninguna religión ni dogma, no pone condiciones y funciona creas o no en él.
Reiki es una técnica efectiva para prevenir enfermedades y equilibrar la energía del cuerpo y de la mente. Puede ser utilizada conjuntamente con cualquier otra terapia, no entra en conflicto con la medicina tradicional sino que es perfectamente compatible con ella, acelerando cualquier tratamiento recuperatorio.