Las emociones tóxicas pueden causar toxicidad en el cuerpo.
Enojo, resentimiento, ansiedad, culpa, depresión…, pueden todas metabolizarse entoxicidad, que resulta en inflamación de los tejidos y dicha inflamación se convierte en la antesala de enfermedades físicas incluyendo infecciones y algunas veces predisposición a otras enfermedades.
Las mayores emociones tóxicas son por ejemplo enojo, ¿Qué es el enojo? Es un recuerdo de dolor del pasado. Miedo es anticipar dolor del futuro, culpa es dirigir el dolor de regreso a ti mismo, depresión es el agotamiento de la energía, que sucede con todas las emociones descritas antes.
La forma de manejar las emociones tóxicas, es a través de un proceso paso a paso:
1. Toma la responsabilidad de tus emociones
(sabiendo que tu estas permitiendo que surjan, vienen de tu mente y de tus experiencias pasadas, de tu “basura emocional”, no es tu mamá, tu novio, tu jefe el causante, eres tu el que permite que tu mente y tu ego las desarrolle)
2. Se testigo de ellas sin juzgarlas, a través de sentirlas en tu cuerpo
3. Etiquétalas, ponles una etiqueta, un nombre: enojo, resentimiento, ira, culpa, celos, tristeza, pena, depresión… ponles una palabra.
Enojo, resentimiento, ansiedad, culpa, depresión…, pueden todas metabolizarse entoxicidad, que resulta en inflamación de los tejidos y dicha inflamación se convierte en la antesala de enfermedades físicas incluyendo infecciones y algunas veces predisposición a otras enfermedades.
Las mayores emociones tóxicas son por ejemplo enojo, ¿Qué es el enojo? Es un recuerdo de dolor del pasado. Miedo es anticipar dolor del futuro, culpa es dirigir el dolor de regreso a ti mismo, depresión es el agotamiento de la energía, que sucede con todas las emociones descritas antes.
La forma de manejar las emociones tóxicas, es a través de un proceso paso a paso:
1. Toma la responsabilidad de tus emociones
(sabiendo que tu estas permitiendo que surjan, vienen de tu mente y de tus experiencias pasadas, de tu “basura emocional”, no es tu mamá, tu novio, tu jefe el causante, eres tu el que permite que tu mente y tu ego las desarrolle)
2. Se testigo de ellas sin juzgarlas, a través de sentirlas en tu cuerpo
3. Etiquétalas, ponles una etiqueta, un nombre: enojo, resentimiento, ira, culpa, celos, tristeza, pena, depresión… ponles una palabra.
