Me han llamado hipocondríaca, que me gusta ir al médico. Que todo está en mi cabeza. Esto en mi entorno personal, en el entorno laboral incomprensión, incredulidad… Habladurías sobre mi malestar. Mala actitud hacia mí, porque no me ven rota por fuera. Compañeras de trabajo comentando por qué actualmente tengo cambio de tareas y a pesar de eso muchas veces he tenido que faltar porque no puedo ni moverme.
He soportado que conocidos hayan comentado cuando tengo buenos días y puedo hacer alguna actividad recreativa “menos mal que tiene fibromialgia”.
Eso me duele profundamente.