"Pero siempre es bueno dar a conocer que toma cada uno para mejorar los síntomas. Es importante compartirlo y así todos enterarnos un poco"
La necesidad de recuperarse, de llevar una vida como la de antes, conlleva a la desesperación, conlleva a la frustración de ir probando terapias que nada más que harán sumir al enfermo en la frustración.
En la enfermedad existe una obligación, la de aprender, la de informarse, y una vez informados cada uno es libre para optar por la vía que crea más oportuna.
Compartir tratamientos sin saber cual es el historial clínico de cualquier enfermo, que enfermedades más tiene, desconocer los fármacos que se usan para el tratamiento y porque los médicos lo mezclan y sus criterios para hacerlo es una fuente de intoxicación informativa para el enfermo, una vía que le puede llevar al retraso en el manejo de la enfermedad.



