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3 nov 2015

Si crees que “alguien” te ENFADA, ya eres preso de él.


“Quien te enfada, te domina”… Piénsalo bien, o ¿no es verdad?
Cuando algo no ha sucedido como queríamos o alguien no ha respondido como esperábamos, cuando nos ha molestado el comportamiento de una persona o lo que nos ha dicho, solemos expresar aquello que sentimos con expresiones tales como “me has hecho enfadar”, “me has hecho daño”, “me has cabreado…”
Si nos paramos a reflexionar sobre ello y decidimos profundizar, la traducción de nuestros mensajes viene a ser algo tal como “tú eres el culpable de cómo me siento”, “tú eres el responsable de que yo esté así” o “tú me has perjudicado”, es decir, yo estoy mal por tu culpa.
Si alguien nos enfada es porque le hemos concedido el permiso para hacerlo, pues en realidad cuando alguien nos enfada, lo que internamente resuena en nuestro interior es “lo que tú piensas sobre mí, es más importante que lo que yo pienso sobre mí”. Piénsalo.

28 sept 2015

¿Por qué finges?

Si estás enfadado, ¿Por qué finges? Sí, sí, muchas veces finges, y no digas que no es así. En muchas ocasiones, fingimos que estamos enfadados para guardar las apariencias y para mantener las formas, y eso, además de hacernos mucho daño, le da a los demás pistas sobre lo que puede hacer para dominarte y para imponerse.
El verdadero problema es que no sabes canalizar tu ira, y prefieres contenerla. Pero eso estallará, tarde o temprano.
Y si no nos molestamos en aprender a dominar la ira, es porque se trata de una emoción en la que no pensamos, porque creemos que no va con nosotros o porque pensamos que podemos dominar. Es más, se nos enseña a menudo que se debe evitar para no dar lugar a daños colaterales en nuestro entorno.
Esto evita situaciones muy tóxicas, pero reprimir el enfado por completo puede tener consecuencias negativas también. Saber cuándo evitarlo y cuándo no puede ser un reto.
La clave está en saber canalizar y verbalizar cuando sea necesario lo que nos está pasando, lo que estamos sientiendo. Los demás tienen derecho a saber que nos estan haciendo daño y quizá solo así poder arreglarlo en el momento.
Si nos quedamos con la ira saldrá de alguna manera, todo lo que a la mente no se le deja procesar el cuerpo lo saca, por eso a veces el malestar que se nos hace físico.
No dejes que se te haga físico lo que tiene solución!!