"Nunca le digas a tu corazón cerrado que debe abrirse un poco más; se cerrará con más fuerza para protegerse, al sentir tu resistencia.
Un corazón se despliega, sólo cuando las condiciones son adecuadas; tu exigencia de abrirse invita a que se cierre aún más. Esta es la suprema inteligencia del corazón.
En su lugar, honra al corazón en su presente estado.
Si está cerrado, deja que así sea; santifica que esté cerrado. Hazle sentir que está a salvo.
Si está cerrado, deja que así sea; santifica que esté cerrado. Hazle sentir que está a salvo.
Confía en que, cuando el corazón esté listo, y ni un minuto antes, se abrirá como una flor ante la calidez del sol.
