Tenía una vida sumamente activa y dinámica como coordinadora de compras de una farmacéutica. Hasta que “un mal día” comenzó a sentir unos fuertes dolores en los hombros “como si algo estallara”, que luego se fueron extendiendo a otras áreas del cuerpo y que siguieron incrementándose sin razón aparente.
Fue el comienzo de un largo y penoso camino para Zulma I. Pagán Bones, quien finalmente fue diagnosticada con fibromialgia, un padecimiento que se caracteriza por una serie de síntomas que incluyen dolor generalizado y un cansancio abrumador.
“El problema era que no había una explicación y el dolor me fue incapacitando. Estuve un año por el Fondo (del Seguro del Estado) y al final me dijeron que solicitara el Seguro Social porque no iba a poder trabajar. Tenía treintipico de años y una nena pequeña, así que fue un shock muy grande”, cuenta Zulma, mientras acepta que toda la situación le provocó una depresión mayor.
