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23 ago 2015

Corazón en Tu Relación de Pareja

Todos los aspectos de nuestra vida necesitan la participación de nuestra mente y de nuestro corazón y la relación de pareja no es una excepción. Por tratarse de una relación amorosa, tenemos la tendencia a pensar que el corazón tiene que ser el líder aquí, pero en realidad se requiere mucho de la mente también. Si dejamos que el corazón se tome la atribución por sí solo, tendremos dificultades más allá de las necesarias.
Osho dice:
“Hay cosas que son imposibles para el corazón y lo mismo ocurre con la mente. La mente no puede amar, no puede sentir. El corazón no puede razonar, es irracional”.
Y agrega:
“La mente puede calcular hacia dónde ir. El corazón se mueve rápido y sin pensar, pero no sabe a dónde va porque es ciego”.
Es bien fácil advertir que para formar y sostener una relación sana y armoniosa necesitas amar y necesitas razonar. Hay momentos en que necesitarás de tu mente y en otros que necesitarás de tu corazón. Saber cuándo participa uno y cuándo el otro, es un arte. Pienso que el arte de amar es el arte de manejar ambos aspectos en el momento adecuado.
¿Y cuándo es el momento adecuado?
Creo que esta es una pregunta bien difícil de responder porque depende de muchos factores.
Me imagino que habrás visto el final feliz de una película romántica cuando el jovencito corre y alcanza a encontrar a su amada a punto de irse para siempre y que al llegar junto a ella, se reconcilian y viven felices para siempre.
Este desenlace solo puede ser posible a causa del gran impulso del corazón del jovencito que, sin perder tiempo en los razonamientos de su mente, llega justo a tiempo para reconquistar a su amada. Aquí la mente ha quedado relegada a un segundo plano.
Veamos el caso desde la perspectiva de la amada. De forma consciente o inconsciente, ella ayudó a su amado a que pudiera utilizar su corazón más que a su mente. Estaba dispuesta a terminar la relación si no veía una señal de ese corazón vivo y palpitante. La amada utilizó su mente racional para planificar su retirada con la intención de activar el corazón de su amado y por eso pudo ser posible la reconciliación.