jueves, 20 de octubre de 2016

Una técnica de meditación profunda


Busca un lugar tranquilo donde puedas recostarte.
Comenzarás a inhalar lentamente y al exhalar lo harás lentamente por la boca. Haciéndote consciente de tu cuerpo y su relajación paulatina y creciente. Vamos a relajar toda la parte superior del cuerpo y luego de la parte inferior. Nos desharemos de cualquier otra sensación o pensamiento simplemente respirando.
Permitiremos que la respiración nos vaya expandiendo y brindando más conciencia sobre nuestro cuerpo y vamos a comenzar a relajar más extremidad por extremidad, mientras vamos visualizando una luz que nos recorre y nos llena de energía que comienza a salir por nuestras manos.
La luz entra y sale de nuestro cuerpo llenando y encendiendo cada célula, cada átomo, cada parte de nuestro ser. Relajamos aún más nuestro cuerpo y vamos haciendo un escáneo profundo de cada parte que ahora está completamente relajada y llena de luz. Pensamos en este momento
Yo invito a mi vida toda la abundancia ilimitada de mi ser. Y descansamos en esa sensación la mayor cantidad de tiempo posible.
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